Los Mercados de Carbono.
Situación de América Latina
Por Lic. Daniela Valdivia Aguilar
El mercado de carbono es un mecanismo diseñado para reducir los niveles de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a través de la compra y venta de bonos especiales y certificados.
Los bonos de carbono son un mecanismo internacional de descontaminación para reducir las emisiones contaminantes al medio ambiente; es uno de los tres mecanismos propuestos en el Protocolo de Kyoto para la reducción de emisiones causantes del calentamiento global o efecto invernadero (GEI o gases de efecto invernadero).
El Protocolo de Kioto, firmado en 1997 por más de 170 países, significó un gran estímulo y una confirmación para la UNFCCC, comprometiendo a muchos de las países industrializados y a las economías en transición – los llamados “Países Anexo1" – a comprometerse con metas individuales legalmente obligatorias para limitar o reducir el total de emisiones de gases de efecto invernadero en a lo menos un 5% bajo los niveles de emisiones de 1990 durante el período 2008-2012.
El sistema ofrece incentivos económicos para que empresas privadas contribuyan a la mejora de la calidad ambiental y se consiga regular la emisión generada por sus procesos productivos, considerando el derecho a emitir CO2 como un bien canjeable y con un precio establecido en el mercado. La transacción de los bonos de carbono —un bono de carbono representa el derecho a emitir una tonelada de dióxido de carbono— permite mitigar la generación de gases invernadero, beneficiando a las empresas que no emiten o disminuyen la emisión y haciendo pagar a las que emiten más de lo permitido.
Las reducciones de emisiones de GEI se miden en toneladas de CO2 equivalente, y se traducen en Certificados de Emisiones Reducidas (CER). Un CER equivale a una tonelada de CO2 que se deja de emitir a la atmósfera, y puede ser vendido en el mercado de carbono a países Anexo I (industrializados, de acuerdo a la nomenclatura del protocolo de Kyoto). Los tipos de proyecto que pueden aplicar a una certificación son, por ejemplo, generación de energía renovable, mejoramiento de eficiencia energética de procesos, forestación, limpieza de lagos y ríos, etc.
El mercado es organizado por una autoridad administrativa que fija un nivel máximo de emisiones permitidas. Ese volumen de contaminación permitida es asignado entre los diferentes agentes emisores (por ejemplo, de acuerdo con sus niveles históricos de contaminación), de tal manera que cada compañía tiene ahora un tope de emisiones que no debe rebasar. Si sus emisiones son inferiores, una empresa puede vender el volumen no utilizado a las que rebasaron el volumen permitido. Se supone que esto genera un sistema de incentivos y castigos, que conduce a reducir el costo de transitar hacia un sistema de menores emisiones.
Además de definir las primeras metas internacionales para reducir las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero, el Protocolo de Kioto estableció, por primera vez, un medio para lograr que los países en vías de desarrollo participaran en la mitigación del cambio climático, permitiendo además que se generara una solución con bases financieras para aspirar a solucionar un problema ambiental, lo que claramente llevó también este tema a ser materia obligada en la planificación de la energía limpia.
El Protocolo de Kioto aprobó el uso de 3 “mecanismos flexibles” para facilitar el logro de los objetivos de reducción de emisiones GEI. Estos fueron:
1) Comercialización de Emisiones: permitir la transferencia internacional de la asignación nacional de derechos de emisión, entre los diferentes países Anexo 1;
2) El Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL): un mecanismo que permite la creación de Certificados de Reducciones de Emisiones (CERs) mediante proyectos de reducción de emisiones, regulados por el Comité Ejecutivo MDL;
3) Implementación Conjunta (IC): la creación de créditos de reducción de emisiones suscritos a través de inversiones transnacionales entre países y/o empresas del Anexo 1 (países industrializados).
La razón fundamental detrás de estos tres mecanismos se basa en que el cambio climático es un problema global y que la ubicación de las reducciones de las emisiones de gases de efecto invernadero es irrelevante en términos científicos y en consecuencia puede estar en cualquier país.
El Papel de America Latina en los mercados de Carbono
Si bien según los acuerdos internacionales acerca de la reducción de emisiones de gases GEI no llega a alcanzar a los países en vías de desarrollo, America Latina ha mostrado un evidente crecimiento y presentando el 17.8% de los proyectos MDL totales a nivel mundial, donde el 43% de los proyectos de America Latina fueron presentador unicamente por Brasil.
Es evidente que la potencialidad para seguir creciendo es enorme y a futuro se augura que las limitaciones y restricciones de los gobiernos para que las industrias puedan seguir emitiendo gases contaminantes van a ser cada vez mayores. Por otra parte, es necesario que las autoridades encargadas del medio ambiente en cada país estén cada vez más comprometidos con la causa y desarrollen programas exitosos para facilitar a las empresas a desarrollar proyectos de producción limpia o desarrollo limpio y puedan así acceder a las ventajas de financiación y credito internacional.
Fuentes:
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