Las auditorías ambientales de funcionamiento se realizan con el objeto de evaluar y analizar los riesgos medioambientales generados por la empresa, para establecer y desarrollar un programa medioambiental de manera que cumpla la legislación vigente a nivel municipal, provincial y nacional y que su funcionamiento sea el correcto en todo momento.
Las auditorías ambientales de funcionamiento pueden ser internas si la empresa a través de sus propios equipos la realiza como instrumento interno de control y de mejora del funcionamiento; o internas si la empresa por no poseer los medios adecuados o por necesitar un diagnóstico más objetivo, contrata una empresa privada especializada.
Las auditorías ambientales de funcionamiento constan de una descripción completa y detallada de la actividad, de una verificación del cumplimiento de la legislación vigente y de una verificación de la aplicación de las políticas, programas y elementos de gestión que hacen a la organización medioambiental de la empresa. La conclusión de la misma es un informe en donde figura la explicitación de todo lo anterior y las modificaciones sugeridas.
Luego de la auditoría debe quedar establecido:
A) Nivel de cumplimiento de la legislación
B) Una nueva revisión de objetivos de gestión ambiental
C) Una nueva revisión del Plan de Monitoreo Ambiental (en el mismo debe incluirse la fecha tentativa de una nueva auditoría)
D) Listado de correcciones y modificaciones con el fin de ajustarse correctamente al plan de gestiòn ambiental y las normativas vigentes.
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